Oasis del Olvido

El olor me recuerda a ti, cuando la ciudad se va con el sol y se olvida de regresar con ella, queda una perpetua oscuridad, de nada me asombro, es en la que viví siempre, pero era ajeno a ella, ahora no puedo mirar atrás, estoy en el kilometro cero del universo acariciado por el olvido, y rociado de falsa esperanza, te espero sentado en la nada que ahora me acompaña, sin ojos, miro el desloado pasado y temo al inseguro futuro, donde nadie es quien es, sino un molde de lo que quieran los demás, donde las promesas van envueltas de falsedades, besos llenos de veneno, y miradas asesinas, y entonces me pregunto que si vale la pena, esperarte o dejarme llevar por la muerte que me aguarda, y en aquel momento abro los ojos que no existían y veo un oasis en la nada con ríos de agua dulce, dátiles y manjares de dioses, una muchedumbre diviso, toda ajetreada pero aun así se saludan, van y vienen con un semblante feliz, con una mirada profunda, algo en aire cambió, ah!! Se siente puro, los niños deambulan sin esas barrigas infladas, y esas caras envueltas en moscas, en lontananza veo escuelas iluminadas, gente que canta, que le piden al dios que no existe, o a los santos de yeso macizo, no hay jerarquías, no hay poder autoritario, no hay explotación, sigo paseando atónito por las calles del oasis no asimilo lo que mis ojos ven, espera!! No puedo moverme, algo me sostiene, mi corazón se acelera, mi cuerpo pide que avance pero nada puedo hacer, miro a mi alrededor y nada existe ya, que ha pasado? No hay respuesta, que ha pasado!! Grito con todas mis fuerzas, agobiado por la situación que soy incapaz de controlar, y una voz – es el miedo al cambio lo que te ata en ese lugar, suelta tu imaginación y no le temas a nada, ese es el problema de los humanos, conformistas y egoístas. Piensa en los demás, continua la voz piensa en la aventura y no en lo que puedas perder sino en lo que vas a aprender.


En medio de una situación la cual no entendía, despierto sudoroso, y le doy gracias a algo porque eso solo fue un sueño.

Hafdala Mani Luali

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