En En una audiencia pública, legisladores, representantes diplomáticos y de diversas entidades políticas y sociales, reivindicaron los derechos soberanos del pueblo saharaui, (18/12/2011)
La situación de la República Árabe Saharaui Democrática volvió a ser motivo de una audiencia pública en el Congreso nacional. Como la vez anterior, el escenario fue la Cámara de Diputados; en esta ocasión, la Sala Uno del segundo piso del Anexo.
“El primer paso para que alguien pueda comprometerse con una causa, es conocerla; luego, hacerse responsable y militar para que –en este caso- nuestro gobierno llegue al reconocimiento efectivo de la República Árabe Saharaui”. Así abrió la reunión la diputada convocante, la bonaerense de Unidad Popular Graciela Iturraspe.
Junto a ella, las también anfitrionas Cecilia Merchán y Virginia Linares (ambas del FAP), coincidían en los conceptos. Iturraspe recordó que ya son 85 las naciones que han reconocido a la RASD como un país soberano, y deslizó, sin decirlo, que no se entiende por qué la Argentina no está entre ellos.
Aunque tal vez lo más grave no sea la falta de reconocimiento de los derechos soberanos como nación, sino la indiferencia de muchos países del mundo (con la ONU a la cabeza) ante las graves y reiteradas violaciones de los derechos humanos cometidas por Marruecos contra el pueblo saharaui en los territorios ocupados.
A la audiencia también asistieron el embajador saharaui en Misión en la Argentina, Salem Bachir, y el ministro Encargado de Relaciones con Latinoamérica, Hash Ahmed. Fue precisamente este último quien señaló como actos repudiables de Marruecos “el muro de 2.700 kilómetros de largo construido para separar al pueblo saharauí”, y “las miles de minas diseminadas en la zona que todos los días cobran vidas de inocentes”.
Cabe recordar que la República Árabe Saharaui Democrática nació como tal luego de terminada la ocupación de esa zona por parte de España (por entonces, la región era conocida como “El Sahara Español”), en 1976.
A partir de entonces, los saharauíes –algunos d cuyos líderes habían creado el Frente Polisario- entraron en guerra con Marruecos. La situación bélica se mantuvo con altos y bajos hasta 1991, cuando internito la ONU. Desde entonces, el litigio es diplomático, aunque los saharauíes siguen reclamando contra Marruecos por crueles violaciones de los derechos humanos.
Esta tarde volvieron a reclamar en la Argentina, donde ya lograron que el Congreso les abra las puertas y donde, también, encontraron varias voces concordantes. Pero lo que los saharauíes quieren de la Argentina es que nuestro gobierno los reconozca como un pueblo libre e independiente. Y eso siguen esperando.



