México por un Sáhara Libre

Síguenos vía twitter:
Entrevista a Antonio Velázquez

Videos de Gdeim Izik y El Aaiún

El futuro del conflicto del SO

La voz del Sahara

Búsqueda

Dos mundos unidos en la

historia de la emancipación

Primera Semana África-Chile

MUNDO EN UNO

Fue el reencuentro con un continente que parece exótico, África; pero uno que ha sido marcado por los mismos fuegos que América Latina: el colonialismo, la expoliación económica y la segregación… pero también por heroicas luchas de liberación nacional. En palabras de la embajadora de Sudáfrica, la relación entre ambas regiones está marcada por su condición de países del Sur, frente a un Norte desarrollado y dominante; una historia de resistencia a la barbarie que lleva al embajador de Argelia a definir el colonialismo como un “crimen contra la humanidad”. Dos mundos aparentemente lejanos pero estrechamente unidos por la historia, no sólo por sus relatos de opresión sino también por sus lazos de solidaridad. Es así como la embajadora de Cuba recordó el apoyo de la Revolución al continente negro, una solidaridad que lleva su noble firma en los más de dos mil internacionalistas que dejaron su sangre en las tierras de Mandela y Lumumba… que son también las tierras del Ché.


Por: Iván Valdes

Entre el 9 y el 14 de agosto se realizó la Primera Semana África-Chile, organizado por el Instituto Latinoamericano de Altos Estudios Sociales (ILAES), en conjunto con una docena de instituciones y organismos sociales, académicos y comunicacionales, contándose entre ellos a las universidades Arcis, Del Mar y Academia de Humanismo Cristiano; organizaciones como la FECH y el Codeju; así como medios de comunicación como Radio Universidad de Chile y por supuesto Diario Uno. La jornada tuvo como invitada de honor, a la República

Árabe Saharaui Democrática (RASD), representando al último pueblo que aún sufre el lastre del colonialismo en el continente, ocupado por fuerzas marroquíes desde 1976. Otros invitado fueron las repúblicas de Argelia y Sudáfrica, así como asistieron delegaciones diplomáticas de países que por su historia se han hermanado con África, como Cuba, Venezuela, Nicaragua y Palestina. Fue una semana llena de actividades, entre las que se contaron foros, exposiciones fotográficas y muestras artísticas, entre otras. Con la asistencia de más de 200 personas, incluyendo delegaciones diplomáticas y dirigentes del mundo político y social, se inauguró la jornada el pasado 9 de agosto en la sede del Instituto de Altos Estudios Sociales (ILAES). En la oportunidad, intervino el Rector de ILAES, Carlos Moya. En su discurso, Moya reivindicó la necesidad de estrechar lazos entre ambas regiones, de construir integración pero desde lógicas propias a nuestros pueblos, “Nuestra perspectiva (…) no es neutral, (esta) comprometida en la formación y la significación desde los pueblos del Sur. Éste es el marco que hace comprensible este esfuerzo de comprometernos amorosamente con África”.

Finalmente justifi có la elección de la RASD como país invitado de honor a esta Primera Semana África Chile, “lo hacemos, en primer lugar, reconociendo los signos de identidad cultural. Por ser ellos la única nación árabe que comparte, por destino colonial, la lengua castellana. Y sobre todo, porque encabeza una de las luchas más dignas de descolonización”.

África toma la palabra

Por su parte, la embajadora de la República de Sudáfrica, Duduzile Moerane Khoza, se hizo cargo de los avances y desafíos que cruzan al continente negro. Es así como en primer lugar destacó “el movimiento de África hacia la constitución de un órgano de integración común”, como la Unión Africana (UA), que tiene precisamente por misión “el avance progresivo hacia el desarrollo del continente, mediante un camino de paz y estabilidad”. Sin embargo, puntualizó que aún existen graves problemas, como “la pobreza y el subdesarrollo”, pero también resaltó los logros, sobre todo en materia democrática. En otro plano y ya en conversación con Diario Uno, señaló que el contacto entre África y América Latina se defi ne como una “relación Sur-Sur”, es decir, de países en desarrollo frente a un Norte desarrollado y dominante, lo que a su juicio, a marcado “las lógicas de cooperación en materia económica y tecnológica”. Finalmente, señaló que la relación entre Sudáfrica y Chile pasa por un momento “muy fuerte”, sobre todo a partir de 1994 –que es cuando Mandela es elegido presidente- desarrollándose en múltiples sectores, como la educación, la salud, la economía e incluso la defensa. En el mismo sentido, el embajador de la República Democrática Popular de Argelia, Nourredine Yazid, afirmó que el continente es visto “con muchos estereotipos, se ve como una región de conflictos, de hambre, de pandemias y de todos los males imaginables. Ahora si bien hay parte de verdad en todo esto, hay muchas exageraciones”. A juicio del diplomático, el debate no es si existen o no problemas en África, sino cuáles son sus causas principales. Al respecto destacó lo ineludible: “El problema de la colonización”, la que “fue el saqueo de nuestros recursos y una voluntad expresa de no mejorar la formación de la población local”. Es en este contexto que el embajador Yazid acusa al colonialismo de ser “un crimen contra la humanidad”. Las luchas de liberación nacional y la independencia de los países africanos, si bien fueron un enorme salto, no terminaron la intervención de las potencias extranjeras. Es así como el personero resalta que, “las interferencias externas en África, mediante acuerdos para la explotación de recursos naturales o de defensa”. Finalmente, concluyó que el esquema de intercambio desigual que trajo la globalización también se volvió una traba al desarrollo, “África, América Latina y Asia no han participado de los beneficios del libre comercio”. En el mismo foro participó la embajadora de la República de Cuba, Ileana Díaz-Argüelles. ¿Por qué?, porque la solidaridad con las luchas de liberación nacional en África marcó a fuego la relación entre ambos pueblos. Es así como recordó cuando ya en 1961, a dos años del triunfo del Movimiento 26 de Julio, Cuba respondió al pedido de ayuda realizado por Argelia en su lucha de liberación contra Francia, enviando armas y apoyo médico. Recordó también cuando a partir de 1965, el Ché “avizoró la necesidad de contribuir a la lucha por la independencia de los pueblos de las colonias portuguesas”, participación internacionalista que tuvo cenit con la lucha en Angola que concluye en 1974 con el desmoronamiento del imperio portugués. Finalmente, recordó uno de los momentos más crudos: la invasión de la Sudáfrica del Apartheid a Angola y la lucha de liberación de Namibia contra este mismo poder. “A partir de esto se organizó la operación Carlotta, la más justa y masiva operación internacionalista impulsada por la Revolución”, que culminara con la victoria en la batalla de Cuito Canavale en 1988, marcando el principio del fi n del colonialismo en África subsahariana y del Apartheid. “Más de 2 mil combatientes cubanos perecieron en esa guerra en África”, recordó emocionada la diplomática. Un lucha épica en donde pereciera incluso, uno de sus hermanos.

Página 14


“Esperamos que Chile reconozca la legítima

lucha de nuestro pueblo”

Por Iván Valdés

Es el último vestigio del colonialismo en África, pero esta vez el ocupante no es una potencia europea, sino el régimen de un pueblo hermano que también sufrió de dominación extranjera, de represión y expoliación económica: el reino de Marruecos. En 1976, aprovechando la retirada española de sus antiguos dominios, tropas marroquíes ocuparon el Sahara Occidental con la mira puesta en sus minas de fosfato y sus recursos pesqueros. Pero esas tierras tenían un pueblo, el saharaui; y éste creó un instrumento de resistencia, el Frente Polisario. Hoy, a 35 años de ese hecho, los saharauis siguen luchando contra un mal que parecía desterrado por la historia.

En el marco de la I Semana África Chile, realizada entre el 9 y el 14 de agosto, es que el diplomático saharaui visitó Santiago, oportunidad que aprovechó para informar sobre la realidad de su pueblo, un conflicto que, en sus palabras, “no es ajeno pero si desconocido” para nuestro país. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) es la autoridad que el pueblo saharaui se dio en los territorios liberados y en el exilio, siendo reconocida diplomáticamente por más de 83 países, incluyendo todos los africanos. Cortés y de cuidados modales, Mohammed es claro y enfático en denunciar los atropellos que sufre su pueblo por parte de Marruecos y la pasividad del mundo. Y es concluyente a la hora de señalar que la suerte de los saharauis está cruzada por una disyuntiva: o la comunidad internacional se juega para lograr que éstos puedan elegir legal y pacífi camente su destino; o la vuelta a la guerra, con su terrible impacto humanitario, será inevitable. Finalmente resalta que el gobierno de Chile es uno de los pocos países latinoamericanos que no ha reconocido diplomáticamente a la autoridad autónoma saharaui.

-¿Cómo se explica –ya en pleno siglo XXI- la persistencia de un territorio colonial en África?, el último, después de la independencia de Namibia frente a la Sudáfrica del Apartheid.

“Efectivamente se trata de la última colonia en África y el último caso declarado por la comunidad internacional de ocupación militar ilegal en el continente. Pero Marruecos lamentablemente goza de la protección diplomática de Francia, que le ha servido de padrino a su política de ocupación, así como le ha evitado siempre el ser condenado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Pero a pesar de esto, se le están acabando los amigos, porque su accionar resulta cada vez más injustificable. El Derecho Internacional es muy claro con respecto al Sahara Occidental, en cuanto al Derecho de Autodeterminación de los Pueblos. Paralelamente, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), es miembro de la Unión Africana (UA), con plenos derechos y prerrogativas. En cambio, Marruecos no es miembro de la UA, fue expulsado en 1984, justamente en respuesta a la ocupación militar ilegal que mantiene sobre el Sahara Occidental”.

-Considerando que Marruecos desestimó la última iniciativa de Naciones Unidas para la realización de un referéndum de autodeterminación en el Sahara Occidental, conocido como Plan Baker, ¿Cuáles son las perspectivas de lucha para el pueblo saharaui?

“Las perspectivas son dos: o la comunidad internacional toma consciencia de que el Sahara Occidental no puede ser la excepción, al tolerar una postura contraria a la legalidad internacional como es la de Marruecos; o lo otro es que la comunidad internacional les diga a los saharauis que no les puede apoyar para que ejerzan sus derechos por la vía legal y pacífi ca y que por tanto deja en sus manos el que puedan resolver el asunto por otras vías. Y esa otra vía ya la experimentaron en carne propia los saharauis y los marroquíes durante 16 años. Hablamos de una vuelta a la guerra, a la inestabilidad y al sufrimiento de dos pueblos que no merecen este escenario. Un escenario que sin embargo el régimen marroquí sigue propiciando al negarse a alcanzar cualquier salida democrática. Sería muy triste que se volviera a un escenario de confrontación, pero cada día que pasa éste parece más probable. Tenemos a dos generaciones de saharauis que han nacido en el exilio o bajo la ocupación y ven cómo la comunidad internacional se pone seria con otros países a la hora de exigir el cumplimiento de la legalidad internacional, pero no con Marruecos. Tal fue el caso del ataque contra Irak en 1991 como respuesta a su invasión de Kuwait, un país mayor invadiendo a otro, tal como nuestro caso, que es un ejemplo de la utilización de la fuerza por parte de la comunidad internacional. Otra forma es a través de medios pacíficos, como cuando en 1991, a otro país pequeño que fue colonia de Indonesia, Timor Oriental, se le permitió que ejerciese su derecho a la libre autodeterminación mediante referéndum. Entonces los dos precedentes existen y se pueden aplicar al Sahara”.

¿Cuál es el impacto humanitario de estos 35 años de ocupación?

“Ésta es la dimensión más triste y cruda de este confl icto, considerando que hay más de 200 mil exiliados que han tenido que vivir en condiciones infrahumanas; aunque con mucha dignidad y esfuerzo han levantado escuelas, hospitales y servicios. Es así como se ha construido esa otra parte de un Estado libre, democrático y tolerante, donde sus mujeres gozan de las mayores cuotas de libertad y participación política del Magreb y el mundo árabe africano. Pero con todo, los refugiados viven en un territorio que no es suyo, exiliados en la frontera argelino-saharaui, en un desierto inhóspito, donde el agua y la comida escasean. Otro aspecto de la dimensión humanitaria son los saharauis que no han podido exiliarse, que llevan más de 35 años bajo el sometimiento militar, la tortura y la desaparición por parte de las autoridades marroquíes en los territorios ocupados del Sahara Occidental”.

El apoyo de América Latina y la frialdad de Chile Más allá del respaldo africano, ¿qué valoración hace de la solidaridad internacional?

“Con América Latina tenemos lazos históricos y culturales por el hecho de que somos un país que habla español, el único país africano y árabe que piensa y habla en español. Es quizás por esto que en prácticamente toda América Latina hemos recibido la solidaridad, tanto de sus sociedades civiles como de sus gobiernos. De hecho la RASD tiene embajadas en siete países de la región. Europa por su parte, también es muy contraria a la ocupación ilegal de Marruecos del Sahara Occidental y muy exigente con el respeto a los derechos humanos en los territorios ocupados”.

¿Qué opinión le merece la postura del gobierno de Chile, uno de los pocos países latinoamericanos que no han reconocido diplomáticamente a la RASD?

“Desafortunadamente los diferentes gobiernos de la Concertación no han establecido relaciones diplomáticas con nuestro pueblo. Nosotros esperábamos que una vez restablecida la senda democrática, se tomarían las decisiones adecuadas, teniendo en cuenta que se trata de un pueblo que sostiene una causa justa, apoyada en una legalidad internacional de la que Chile forma parte, así como esperábamos que Chile se sumaría a ese consenso latinoamericano. No hemos tenido explicación del porqué de esta postura; al respecto simplemente decir que es razonable suponer que los distintos gobiernos de la Concertación en algún momento han podido ceder a presiones de terceros países”.

Diario Uno CON LIBERTAD PARA INFORMAR semana del 15 al 21 de agosto 2010

Página 15