Declaración del Ministro de asuntos exteriores, Mohamed Salem Uld Salek, (23/03/2016)

(traducción no oficial)

La peligrosa decisión que tomó el Reino de Marruecos en alejar al conjunto de las funcionarios civiles, políticas y administrativas de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental, significa cancelar la misión para la cual se ha creado este instrumento internacional. El Reino de Marruecos, con esta medida, incita al regreso de los enfrentamientos militares y la guerra entre el ejército de ocupación y el ejército popular de liberación saharaui.

Cabe recordar que el respeto del alto al fuego por las dos partes, depende de la aplicación de la autodeterminación encomendado a la parte civil de la MINURSO, acorde al acuerdo firmado por las partes saharaui y marroquí bajo los auspicios de la Naciones Unidas y la Unidad Africana en 1991.

El gobierno saharaui y el Frente POLISARIO condenan enérgicamente, esta temeridad irresponsable del estado ocupante y, le responsabilizan de las consecuencias que inevitablemente derivarán de ello, en caso de llevarse a la ejecución.

La parte saharaui hace un llamamiento urgente al Consejo de Seguridad, para que asuma sus responsabilidades por ser considerado el primer responsable de la MINURSO y, el garante de la misión para la que se creó: la aplicación de la autodeterminación en el Sahara Occidental.

El pueblo saharaui nunca admitirá que la misión de Naciones Unidas se convierta en la fuerza protectora de la ocupación marroquí, por lo que se limita su misión a la vigilancia del alto al fuego solamente, lo que es una completa contradicción con el acuerdo firmado por las dos partes y una flagrante violación de la legalidad internacional y un peligroso desafío sin precedentes a los atribuciones y responsabilidades del Consejo de Seguridad.

Bir Lehlu, 20 de marzo de 2016